Miguel Bosé: “Chile y yo somos uno del otro”
Cómo seguir siendo sexy a los 50, cómo perdió varios kilos de sobrepeso, su visión del matrimonio, sus recuerdos de nuestro país, cómo será su espectáculo de noviembre y cómo espera enfrentar al “monstruo de Viña del Mar” en febrero próximo. De éstos y varios temas más, conversó con “Cosas” desde España en medio de su gira “PapiTour”.

Por Raimundo Encina.

A  los 51 años, Miguel González Bosé sigue sorprendiendo. Desde que en 1975 conmovió al público con el tema “Linda”, ha liderado, año tras año, los rankings radiales y de venta en Hispanoamérica y se ha convertido en una de las voces latinas más potentes. Sus más de 20 discos editados y más de 10 millones de placas vendidas avalan una carrera que ha marcado la vanguardia de cada época en sus más de 30 años sobre los escenarios. Primero como el niño mimado de España, hijo de uno de los toreros más famosos de ese país y de la inolvidable actriz italiana Lucía Bosé, se codeó desde siempre con el jet-set intelectual y artístico europeo. Muchos pensaron que ese joven de aspecto tierno, de dulce voz y que cantaba al amor antes que nada, sería como todas esas estrellas juveniles que sucumben apenas alcanzan la madurez. Sin embargo, cuando llegó la década de los 80, rápidamente se desmarcó de ese papel, y pronto se consolidó como uno de los gurúes de la movida española con un estilo mucho más agresivo, sensual, y siempre jugando con la ambigüedad.

Hoy, salvaguardado por el fanatismo casi irracional de millones de personas de edades transversales, Miguel Bosé se encuentra realizando “PapiTour”, que lo traerá a Chile donde efectuará dos conciertos, el 16 y 17 de noviembre en Arena Santiago. Se trata de la gira promocional de su nuevo disco “Papito”, que ya fue considerado por la crítica como una de sus obras más trascendentales. En él se rescatan las mejores canciones de su carrera y comparte cada tema con gigantes de la música. Julieta Venegas, Shakira, Ricky Martin, Juanes, Paulina Rubio, Laura Pausini, Alejandro Sanz, Armando Manzanero, Mikel Erentxun, Ana Torroja, Mina y Chavela Vargas, son sólo algunos de los que lo acompañan en este disco de dúos y que ya está arrasando en todo el mundo de habla hispana.

Mitos sobre su vida privada hay muchos. Sin embargo, lo único cierto es que jamás se ha casado y que no tiene hijos. Cada vez que se ha rumoreado que anda con alguien, ha preferido desentenderse del tema, respondiendo alguna de sus clásicas ambigüedades o enojándose con la prensa. Cuando un periodista lo entrevista, tiene que tener algo muy claro: Miguel Bosé dice sólo lo que quiere decir y es sumamente inteligente para evadir aquellos temas que le incomodan o de los que simplemente no quiere hablar.

Has realizado decenas de giras, ¿qué tiene de especial “PapiTour”?
–Realmente es un concierto que ha fabricado la gente, porque hace muchos meses colgamos ciento y tantas canciones en mi página. Ahí le pedí a la gente que eligiese las canciones que quería escuchar a lo largo del tour, y cuáles querían escuchar en su ciudad, entonces ahí se fueron seleccionando las más votadas, quedaron menos y con ese repertorio hemos armado la gira.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de una gira?
–A mí las giras me encantan. Es el momento más feliz de todo el proceso. Uno de los momentos más fascinantes es el principio, lo de la escritura, el momento de la composición de las canciones que obviamente es de una gran emoción, y el estudio también, porque van naciendo las canciones. Pero luego la gira es la cereza del pastel, y es ahí donde se pone a prueba todo.

Ya se sabe que vendrás al Festival de Viña 2008, ¿cómo esperas enfrentar al “monstruo” en esta oportunidad?
–Pues no lo sé, tampoco me lo propongo, cuando tenga que salir al escenario, salgo y ya está. Chile es un país muy cercano, que tiene tantos años conmigo como mi carrera. Tiene 30 años conmigo. Conoce de sobra mi repertorio. Somos parte el uno del otro de forma muy estrecha y, bueno, siempre hay mucho respeto porque Viña del Mar es Viña del Mar. Creo que este año va a salir precioso porque –de alguna manera– lo que estoy haciendo le pertenece a todo el mundo, ¿no? Estoy celebrando algo que hemos construido todos juntos.

Has dicho que conoces Chile mejor que varios chilenos, ¿cómo es eso?
–Mejor que la mayoría. Yo tengo recuerdos de dos giras que hicimos en autobús desde Arica hasta Punta Arenas, en autobús todos y viajando por esas montañas y por esas carreteras. Chile, con la extensión que tiene, toca todo tipo de paisaje y fue muy mágico. La primera vez fue muy bello; la segunda también lo fue y por eso digo que tengo el gusto de conocer el territorio mejor que la mayoría de los chilenos, porque mi trabajo me lo ha permitido.

En el afiche del “PapiTour” luces realmente increíble, ¿rutina intensa de ejercicios, dietas o photoshop?
–No, eso no. Todavía no, por suerte. Cuando uno tiene que perder peso hay dos cosas que hay que hacer: dieta y ejercicio.

¿Te cuesta mucho hacer dieta?
–Al principio muchísimo. Cuando terminé de hacer el proyecto de “Papito”, que estaba con un sobrepeso importante, me costó mucho atacarlo. Luego ya no porque, lógicamente, se cierran las compuertas del hambre y si a eso lo acompaña el ejercicio, todo se hace mucho más fácil. Pero no hay más secreto. Aparte que cada noche en el escenario, pues, hay un gran ejercicio aeróbico.

Pero no cualquiera con dieta y ejercicio es un sex symbol a los 50 años...
–Sois muy generoso, vuestros ojos son muy generosos. La verdad estoy absolutamente convencido de eso. No hago ningún tipo de esfuerzo, cuando tienes un trabajo que te apasiona, o estás vivo, yo creo que eso se nota; se notan las energías y la energía afecta cada célula de tu cuerpo. Por supuesto que influye la genética.

Dicen que hay crisis al cumplir 30 y 50.
–A los 30 no tuve crisis. Yo tuve crisis a los 23, una crisis incomprensible, me acuerdo perfectamente que fue a los 23. No sé por qué. Fue sin sentido y es la única que he tenido, en un número muy raro.De todos los que te acompañan en el último disco, ¿con quién tuviste más buena onda y te gustaría que te siguiera acompañando en el escenario?
–Con todos tengo una relación especial, muy personal y muy diferente. Absolutamente con todos y desde hace mucho tiempo.
¿Qué música estás escuchando por estos días?
–En este momento nada, no tengo tiempo de hacer absolutamente nada. El último disco que me he comprado ha sido “Amy Winehouse”, pero vamos, que no tengo tiempo de escuchar ni de leer ni tiempo de nada. El tour realmente me ocupa todas las energías, menos mal que de vez en cuando tenemos uno o dos días libres.

Has conocido el éxito, has podido estar donde has querido, conocer a quien te plazca, ¿qué cosas realmente te motivan e importan hoy?
–Me motivan las causas perdidas, las causas difíciles, por ejemplo, el ser molesto con el poder y con la clase política me motiva muchísimo. También me importa la música, y me motiva el hecho de que todos tenemos un derecho del que podemos notar, que es el derecho de que podemos cambiar las cosas que nos parece que son injustas, creo que pelear merece la pena.

Antes de morirte, ¿te gustaría vivir el ritual del matrimonio?
–Ya lo he vivido sin la necesidad de pasar por el altar, la convivencia es un matrimonio y no se necesita hoy en día pasar por el altar para vivir esa experiencia. Un matrimonio se sella de muchas formas. Uno elige cómo hacerlo: por lo vivido, por la religión o simplemente por un pacto entre dos personas.

Has dicho muchas veces que te gustaría tener un hijo, ¿has hecho algo al respecto?
–Es algo que me apetece en días alternos, el lunes sí, el martes no, el miércoles sí, el jueves no.

¿Crees que serías buen padre?
–No lo sé, no sé si lo voy a ser, ya te lo contaré, primero empecemos por lo primero y luego ya lo veremos, no nos pongamos a especular porque no nos lleva a nada.

¿Cuál es tu visión del calentamiento global?, ¿crees que el hombre sabrá salir adelante o que el fin de la humanidad es inminente?
Yo creía muchísimo que el hombre era capaz de entender las cosas y de realizarse, y cada vez me estoy convenciendo de que no. Además, la cosa más alucinante es que todo esto que sucede está en manos de muy pocos, o sea todos los miles de millones que somos, dependemos de muy pocos y yo creo que es muy difícil dar marcha atrás a lo que es la codicia empresarial, que todo lo arrasa y que todo se lo lleva por delante. Solamente si se reseteasen esas actitudes, quizás se podrían aminorar estos problemas. La clase poderosa va a ser cada vez más pequeña y la de la pobreza será cada vez más extensa, por lo que habrá más egoísmo y más distanciamiento. Cuando uno tiene esa postura, está deseando equivocarse, a ver si tengo la suerte y me equivoco y de repente todo se arregla.